

La alegre acogida del reparto de bebidas isotónicas refrigeradas (¡qué bien hablo, caraho!) se tornó en tragedia cuando el mencionado líquido -al parecer adulterado- empezó a hacer efecto entre los bebedores. En la foto de la izquierda podemos observar al Pompera que tras consumir los primeros sorbos del refresco se quedó como si hubiese cargado la Macarena, el Amparo y cuatro bombonas de las antiguas a un quinto piso sin ascensor. En segunda foto comprobamos cómo el Íñigo empieza a sentir alucinaciones y en un estado casi cataléptico parece estar hablando a través de un teléfono móvil imaginario. Numerosos testigos han declarado a este corresponsal que le estaban escuchando murmurar el "Vaporcito del Puerto". Tampoco se libró de los efectos perniciosos de la mentada bebida el Colchonero, que empezó a sentirse indispuesto y a verlo to turbio justo cuando estaba mirando a Francis, como se puede observar en la foto siguiente. Se busca al autor del envenenamiento y ya la Policía Científica está recopilando información y la pedido al Colchonero todo el reportaje fotográfico realizado aquél día en El Cano. Parece que una fotografía está conduciendo a los Agentes a la resolución del caso (la foto de abajo).
1 comentario:
seguro q el lanchi tiene algo q ver , por q el hijo puta esta meao , y los demas con la cara de tres carajo
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